La Turmalina y su energía

TURMALINA
La turmalina es un mineral cristalino clase VIII (silicatos), según la  clasificación de Strunz, grupo de los ciclosilicatos. Su fórmula química es compleja,  compuesta por elementos como potasio, aluminio, hierro, sodio, magnesio, litio.  Según las cantidades de estos elementos se definirán el aspecto y color final, por  los que se reconocen al menos 40 especies dentro de su categoría. La versatilidad  de sus tonos va del incoloro hasta el negro. 
 
¿Qué significa “turmalina”? 
Se cree que su etimología viene de “tourmalli”, palabra del cingalés que se  traduce como “mixto” o “piedra de colores mezclados”. Se deduce que las razones  de este significado radican en la gran variedad de colores en la que se encuentran,  más que cualquier otra piedra preciosa, por lo que recibe también el apodo de​ piedra 
camaleónica​. También se cree que su nombre puede proceder de “turmali”, “piedra  que atrae las cenizas”, que hace referencia a sus características piropiezoeléctricas.  Esto último quiere decir que acumula cargas opuestas en ambos extremos al  someterla a presión, como al calentarla, lo que le ha valido múltiples aplicaciones 
técnicas como por ejemplo en equipamientos de medición de presión y en los  micrófonos de contacto o piezoeléctricos. 
 
Veremos aquí una descripción de la turmalina, de sus tipos más populares y algo sobre su uso 
mágico que se le otorga a cada una. Pero primero algo de historia. 

Hace más de 2300 años la turmalina ya había llamado la atención del filósofo  Teofrasto, que le llamaba “lybgurion”, que tenía la propiedad de, al ser calentada,  atraer la paja, ceniza o pequeños pedazos de madera. A principios del siglo XVII los  holandeses empezaron a importarla desde Sri Lanka y la llamaron por lo anterior  “asshentrekker” o “tira-ceniza” y hasta la usaron para quitar las cenizas de sus pipas  de espuma de mar. Su parecido con diversas piedras preciosas hizo que apareciese  en todo tipo de joyas, como las de la corona rusa del s.XVI, aparentando ser rubíes. 
Hasta se cree que durante la colonización portuguesa muchos de los considerados  rubíes procedentes de Sudamérica pueden haber sido en realidad turmalinas.  Tzu Hsi fué una emperatriz viuda gobernante de China entre 1860 a 1908, y es  considerada una de las mayores admiradoras de las turmalinas. Utilizaba la piedra 
como entalle, en los botones de chaquetas de la Corte Imperial, en prendedores de  reloj con cadena. Sus restos descansan ahora sobre un cojín de turmalina. 
 
¿Cómo usar la turmalina para obtener beneficios? 
Las variadas características de la turmalina la han asociado a distintos usos  por los metafísicos en distintas partes del mundo, tanto talismánicos como  energéticos y emocionales. Se cree que canaliza energías poderosamente,  bloqueando las de baja vibración y atrayendo las que den limpieza y equilibrio a  nuestra constitución etérica. Hasta combate la radiación, dado sus características  de polarización bastante potentes, por lo que sería beneficioso tenerlas cerca a los  aparatos cotidianos como celulares y computadoras.  Para equilibración y limpieza de chakras tienen amplia aplicación,  desbloqueando flujos energéticos que a la larga liberan trabas emocionales. Es una  piedra muy utilizada en gemoterapia, por ejemplo para combatir trastornos 
emocionales como la fatiga mental, el estrés, la ansiedad y hasta algunos cuadros  depresivos leves. 
La turmalina tiene también habilidades para aumentar los niveles de  concentración, es por eso que lo han usado tanto practicantes de meditación  profunda como estudiantes para leer y asimilar. Otra utilidad es la de combatir el  vértigo o los mareos, colocando una turmalina sobre el área del estómago o la frente  y los malestares se ahuyentarán. Es usada en una buena cantidad de rituales que  requieren agudeza psíquica o en los que se precise protección y además, puesta en  objetos talismánicos, a manera de amuleto para diversos propósitos. No solo  destraba corporalmente los nudos energéticos sino que despeja habitaciones o 
áreas que puedan tener tensión en el ambiente. 
 
¿Cómo limpiar la turmalina? 
La forma más común de limpiar esta piedra es sumergiéndola en agua del  mar o con sal marina durante unas horas y luego limpiándolas con agua corriente.  Habrá que averiguar cuáles tipos de turmalina son afectadas por la sal para evitar  este tratamiento pero principalmente no hacerlo si tiene grietas. Formas alternativas  de limpiarlas son con meditación, exponiéndolas a la luz de la luna llena o  hundiéndola momentáneamente en una corriente de agua viva como un arroyo o río.  Este proceso es recomendable hacerlo mensualmente a menos que sintamos  mucha carga negativa, a lo cuál la limpiaremos a las dos semanas. También habrá  que cuidarla de la exposición prolongada al sol. 
 
¿Que propiedades esotéricas tienen las distintas especies de turmalinas? 
 
Turmalina negra de la buena suerte 
Esta piedra tiene especiales capacidades repulsivas de energías negativas, e  intervienen para purificar el campo magnético de personas y hasta el área  circundante, ayudando a generar pensamientos positivos y atrayendo buena suerte.  Por esto se emplea en sanación de seres vivos tanto humanos, animales como  plantas. Es bueno llevarla encima de uno y mejor si es escondida de la vista de  terceros. 
 
Turmalina azul de la paz 
La también conocida indigolita es asociada a la búsqueda de paz y  tranquilidad. Impacta en el estado emocional y espiritual dadas sus propiedades de  transformar la rabia, ira, enojo y amarguras en su contrario. Promueve la conciencia  y la generosidad, lo que permite medir mejor las consecuencias de los actos. 
 
Turmalina roja del corazón o turmalina sandia  
Llamada rubelita, y aunque no es una especie en sí misma, fue confundida en  la historia con rubíes. Representa el amor y se asocia al chakra del corazón. Se usa  para armonizar las relaciones estrechando lazos y para encontrar la pareja ideal,  además de alejar las personas que no te convengan. Esta turmalina canaliza no solo 
el amor de pareja sino el familiar, el de amistades y porque no, el amor propio. Este  poder amoroso también actúa como escudo protector contra lo que pueda  perjudicar emocionalmente. Tiene además propiedades curativas, para prevenir y  aliviar dolores, y en gemoterapia se recomienda para aliviar fuertes dolores 
menstruales o menopáusicos. Para este fin se coloca la piedra sobre el área donde  exista el dolor. 
 
Turmalina verde del poder místico 
Conocida como vireolita o verdelita, es apodada peridoto de Ceylán. Su poder  es ampliamente utilizado en la transmutación energética y es además energizante,  por lo que es beneficioso para cualquier deportista o persona con altos niveles de  exigencia física, revitalizando el cuerpo y la regeneración muscular frente a la fatiga. 
Por otro lado es buena para aumentar el poder de meditación y combatir el  cansancio mental, evitar la ansiedad y ayudar a la concentración. Además se dice  que tiene propiedades repelentes de todo tipo de insectos. 
 
Estos son solo algunos de los tipos más utilizados de turmalina, para conocer 
más te invitamos a nuestro espacio. 

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